Los idiomas como una forma de vida.
Cuando terminé el colegio realmente no sabÃa qué hacer, no me interesaba estudiar ninguna carrera y para lo único que era buena era para hablar español, lo cual realmente no me parecÃa un gran punto a mi favor ya que viviendo en España, y sobre todo en Madrid pues ¿quién no iba a hablar español?
Siempre me andaba quejando sobre mi falta de vocación pero nunca hacÃa nada, mis padres me mantenÃan y siempre iba a desquitarme con una amiga de lo poco que me entendÃan mis padres cuando me pedÃan que me decidiera a estudiar algo.
Esta amiga de colegio sà que habÃa encontrado su camino, ella estaba estudiando para ser profesora de ingles e incluso habÃa pasado tiempo en Inglaterra mejorando su manejo del idioma.
Yo habÃa sido bastante buena en el inglés durante el colegio por lo que mi amiga me insistÃa en que no serÃa una mala idea que al menos terminara de estudiar ese idioma como una posibilidad de encontrar alguna oferta de trabajo.
Pero en ese momento de mi vida no estaba muy interesada en estudiar, después de todo ‘no sabÃa qué estudiar’ y ponerme a estudiar un idioma que ya habÃa estudiado por varios años no me llamaba la atención.
Cuando mis padres me ‘redujeron’ la mesada, entré en crisis, con esto me estaban invitando a buscarme la forma de ganar mi propio dinero. El problema es que tampoco soy de esas personas que capten las advertencias a la primera por lo que en lugar de buscar trabajo fui a quejarme con mi amiga.
Semanas después yo seguÃa como lapa en mi habitación, cuando esta amiga me escribió un correo diciéndome que me tenÃa una oferta de trabajo.
Fui a visitarla a su casa sin muchas esperanzas de que el trabajo que me ofreciera fuera interesante pero terminó siendo lo contrario. Mi amiga me comentó que al trabajo de su hermano mayor habÃa llegado un norteamericano por intercambio laboral. Él habÃa estudiado español pero no lo dominaba al hablarlo por lo que buscaba a alguien que se reuniera con él de lunes a viernes durante dos horas, para conversar en español.
El trabajo lucÃa muy tentador, no implicaba que yo supiera otro idioma, aunque mis bases de inglés me servirÃan, y lo único que tenÃa que hacer era hablar español por dos horas y me pagarÃan bastante bien (para una desempleada sobre todo).
Por dos meses y medio ese fue mi trabajo y resultó muy entretenido e interesante pues a medida que me involucraba más con esta labor, es decir, que lo iba tomando con más seriedad, me iba interesando por las particularidades y diferencias que tenÃa el español frente a otras lenguas.
Además, aún cuando yo hablaba solo español necesitaba muchas veces recurrir a mis conocimientos del inglés para explicarle algunas cosas a mi’alumno’ (que era quince años mayor que yo). Fue asà como entendà cuán interesante y práctico podÃa ser hacer de un idioma una forma de vida, como lo hacÃa mi amiga.
Finalmente al final de ese tiempo obtuve una buena paga y decidà comenzar a estudiar español para enseñarlo a personas del extranjero. Esto implicó también que debÃa mejorar mis bases en conocimientos de idiomas como francés e inglés o alemán. Claro que no significaba que tuviera que aprender estos idiomas, pero al conocerlos en un aspecto general, ayudarÃa a saber cómo enfocar la enseñanza de un idioma como el español frente a otras lenguas.
Ahora me estoy preparando para ser profesora de español, quizá demoré un poco en encontrar mi vocación pero lo hice. Y no tuve que viajar millas ni quedarme años en un lugar desconocido para entender que los idiomas son una fuente de trabajo interesante y que son muy requeridos en estos tiempos.
Related Posts
- La pronunciación en inglés, cómo mejorar.
- Estudiar un idioma, un nuevo año para los más jóvenes.
- TecnologÃa para aprender
- IncreÃbles formas de pensar que aprendes inglés.
- Estudiar idiomas: ¿seré capaz?
