Escuelas de idiomas, la cantidad y la calidad para aprender una lengua.
Cantidad, puede referirse al tiempo que uno estudia, a la cantidad de alumnos que hay en clase y la cantidad de cosas que a uno le enseñan.
Â
Calidad, pues obviamente, la calidad de lo que aprendemos, del profesor que enseña, del tiempo que se utiliza.
Â
Tengo una amiga que tiene un gran problema de atención. Siempre fue difÃcil que estuviera tranquila y más de una vez ha sucedido que la sacaban del salón o no iba a clases porque se aburrÃa rápido.
Â
Lo mismo le pasaba con el inglés, sentada en una clase de treinta alumnos donde el profesor apenas y se le oÃa, por dos horas insufribles, pues era obvio que cuando sonara el timbre, ella se tirara por la ventana para poder salir.
Â
Cuando le faltaba medio año para terminar la carrera, se dio cuenta que aún no acreditaba el inglés y que nunca habÃa pasado de los primeros niveles del básico. Asà que preocupada, decidió buscar clases como loca en todos los institutos de idiomas.
Â
Lo malo y bueno con el inglés es que hay cursos de este idioma hasta decir basta. No solo en la ciudad sino también en internet, por lo que elegir un curso a veces es tedioso.
Â
Pero mi amiga, basada en sus experiencias anteriores dedujo que lo que querÃa era un profesor que le prestara atención, que le enseñara poco quizá, pero bien, y en un tiempo ni largo ni corto.
Â
Claro que lo primero que se enteró era que los profesores privados no entraban en sus lánguidos bolsillos pero finalmente la convencimos que reuniera a unos pocos más interesados en clases pequeñas y pagaran al tutor.
Â
Fue asà como ella empezó las lecciones con cuatro compañeros más, con un profesor que cobraba un sueldo algo alto pero que realmente era muy bueno. TenÃan clases de hora y media diarias mientras llevaban el nivel elemental de gramática, escritura y incipientes inicios en conversaciones.
Â
Con pocos alumnos y con un tiempo fijo, con exigencia completa tanto por parte del profesor como de los alumnos, le ha sido fácil superar el problema inicial de no saber nada de inglés, en solo seis meses.
Â
Ahora, lee bastante bien en este idioma, claro que con sus limitaciones y además es capaz de escribir con bastante fluidez. Todo un logro para alguien que se distrae mucho y pasó por varios cursos de inglés en su vida.
Â
La clave de todo esto es que uno debe saber administrar la calidad y la cantidad de lo que quiere aprender. Porque no es cuestión de que un profesor venga y te hable por diez horas sobre toda la gramática completa del inglés si el dÃa de mañana lo olvidas todo. Es mejor alguien que te explique una hora diaria los fundamentos importantes de la gramática durante unos meses y que tú aprendas a tu propio paso.
 Asà uno se puede sentir cómodo por saber que está dando lo mejor y que le están enseñando  bien.
Related Posts
- Bilingual Schools, quantity and the quality for learning a language.
- Intercambio de idiomas en la red
- Aprender idiomas: viajar y conocer
- La Biblioteca Pública de Nueva York: una galaxia de información.
- Aprender inglés: decisiones de fin de año.
