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Los idiomas como una forma de vida.

Posted in Uncategorized by cadey on the September 26th, 2007

Cuando terminé el colegio realmente no sabía qué hacer, no me interesaba estudiar ninguna carrera y para lo único que era buena era para hablar español, lo cual realmente no me parecía un gran punto a mi favor ya que viviendo en España, y sobre todo en Madrid pues ¿quién no iba a hablar español?

Siempre me andaba quejando sobre mi falta de vocación pero nunca hacía nada, mis padres me mantenían y siempre iba a desquitarme con una amiga de lo poco que me entendían mis padres cuando me pedían que me decidiera a estudiar algo.

Esta amiga de colegio sí que había encontrado su camino, ella estaba estudiando para ser profesora de ingles e incluso había pasado tiempo en Inglaterra mejorando su manejo del idioma.

Yo había sido bastante buena en el inglés durante el colegio por lo que mi amiga me insistía en que no sería una mala idea que al menos terminara de estudiar ese idioma como una posibilidad de encontrar alguna oferta de trabajo.

Pero en ese momento de mi vida no estaba muy interesada en estudiar, después de todo ‘no sabía qué estudiar’ y ponerme a estudiar un idioma que ya había estudiado por varios años no me llamaba la atención.

Cuando mis padres me ‘redujeron’ la mesada, entré en crisis, con esto me estaban invitando a buscarme la forma de ganar mi propio dinero. El problema es que tampoco soy de esas personas que capten las advertencias a la primera por lo que en lugar de buscar trabajo fui a quejarme con mi amiga.

Semanas después yo seguía como lapa en mi habitación, cuando esta amiga me escribió un correo diciéndome que me tenía una oferta de trabajo.

Fui a visitarla a su casa sin muchas esperanzas de que el trabajo que me ofreciera fuera interesante pero terminó siendo lo contrario. Mi amiga me comentó que al trabajo de su hermano mayor había llegado un norteamericano por intercambio laboral. Él había estudiado español pero no lo dominaba al hablarlo por lo que buscaba a alguien que se reuniera con él de lunes a viernes durante dos horas, para conversar en español.

El trabajo lucía muy tentador, no implicaba que yo supiera otro idioma, aunque mis bases de inglés me servirían, y lo único que tenía que hacer era hablar español por dos horas y me pagarían bastante bien (para una desempleada sobre todo).

Por dos meses y medio ese fue mi trabajo y resultó muy entretenido e interesante pues a medida que me involucraba más con esta labor, es decir, que lo iba tomando con más seriedad, me iba interesando por las particularidades y diferencias que tenía el español frente a otras lenguas.

Además, aún cuando yo hablaba solo español necesitaba muchas veces recurrir a mis conocimientos del inglés para explicarle algunas cosas a mi’alumno’ (que era quince años mayor que yo). Fue así como entendí cuán interesante y práctico podía ser hacer de un idioma una forma de vida, como lo hacía mi amiga.

Finalmente al final de ese tiempo obtuve una buena paga y decidí comenzar a estudiar español para enseñarlo a personas del extranjero. Esto implicó también que debía mejorar mis bases en conocimientos de idiomas como francés e inglés o alemán. Claro que no significaba que tuviera que aprender estos idiomas, pero al conocerlos en un aspecto general, ayudaría a saber cómo enfocar la enseñanza de un idioma como el español frente a otras lenguas.

Ahora me estoy preparando para ser profesora de español, quizá demoré un poco en encontrar mi vocación pero lo hice. Y no tuve que viajar millas ni quedarme años en un lugar desconocido para entender que los idiomas son una fuente de trabajo interesante y que son muy requeridos en estos tiempos.

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Inglés, el intermediario de los idiomas.

Posted in Uncategorized by cadey on the September 21st, 2007

Todo el mundo nos dice que saber idiomas es importante porque ‘bla bla bla bla’. Pues bien no todo el mundo tiene el tiempo ni el dinero para poder andar aprendiendo tres o cuatro idiomas a parte del que ya nos enseñaron desde pequeños (y que seguramente aún seguimos aprendiendo). 

Por eso a la hora de decidir aprender un idioma (porque hay que hacerse la idea de que realmente no nos basta con saber español a menos que queramos vivir de ermitaños en algún desierto) debemos pensar en lo que este nos puede facilitar.

Ya sabemos que existen un montón de idiomas que parecen interesantes (a nuestros oídos pero no a nuestros bolsillos o a los de nuestros padres).

Pero al margen de que sean interesantes ¿nos servirá en la vida cotidiana o en los estudios saber élfico, esquimal, ruso o bosquimano? Pues probablemente no a menos que hayamos decidido irnos a los lugares donde los hablan.

Pues bien, entonces si pensamos en un idioma que nos sea práctico en nuestro medio y la cotidianidad a parte de nuestro propio y bien amado español, se nos aparece el inglés por la orejas, los ojos, el marketing, la TV, el cine y quién sabe que más.

Entonces ya sabemos que el inglés es un idioma que está en todas partes y no es dios. Y si me quiero leer una novela francesa probablemente me consiga antes una traducción al inglés en lugar de tener que aprender el francés o lo mismo para un manga japonés, seguramente será más fácil esperar a que salga la versión en inglés a pasar varios años aprendiendo Japonés (conste que no tenemos tiempo, tenemos que trabajar, estudiar y muchas cosas más para vivir decentemente así que aprender idiomas no está en la agenda).

En cuanto nos hayamos dado cuenta de que el inglés realmente es práctico (para saber que ‘exit’ es salida y no ‘éxito’, por poner un ejemplo) ahora nos viene la tarea de decidir estudiarlo. Ojo, no me refiero a estudiarlo en el colegio y ya, sino estudiarlo de modo que nos sea ‘útil’ y no sea solo un recuerdo de clases en la adolescencia cuando preferíamos buscar como decir las malas palabras en inglés y nos dábamos con que los diccionarios no estaban para eso.

A la hora de optar por aprender un idioma la idea principal es saber que no vamos a pasar el rato con los amigos ni a encontrar el amor de la vida en la Escuela de Idiomas. Entonces lo principal es pensar que vamos a aprender un idioma bien, le vamos a dar el tiempo necesario y el esfuerzo que implique para aprenderlo de una buena vez y ya no tener que pasar parte de nuestra vida metidos en cursos ‘rápidos’ para dummies.

Tenemos la suerte de que hoy en día hay una gran oferta de Escuelas donde enseñan inglés. Entonces lo único que nos hace falta es escoger una que se adecue a nuestras posibilidades. Tampoco es el caso de que vayamos a echarle la culpa a los profesores o a la Escuela cuando al terminar de estudiar los dos años del idioma te das cuenta que no lo sabes hablar porque has asistidos a diez clases en todo ese tiempo.

Es decir, lo importante a la ahora de aprender un idioma es tener claro que estás haciendo una inversión a futuro, ya sea para estudiar tu carrera de astronauta en la NASA o para saber que al entrar en internet ‘send’ es ‘enviar’, ‘e-mail’ es ‘correo electrónico’ y que el ‘hotmail’ no es precisamente un ‘correo caliente’.

Entonces ser conscientes de que debemos aprender el inglés no es solo una cuestión de que el imperialismo se nos haya sublimado, es un poco de sentido común, los anti capitalistas además bien pueden aprender a quejarse en inglés.

Lo importante para aprender un idioma es aprender ‘bien’, como se merece, darle el tiempo necesario y ‘dar de lleno el asunto’ y terminarlo.

Lo bueno de esto es que te facilitará la vida un poco (tampoco te lo va arreglar) tanto académicamente como en las pequeñas cosas que haces en la vida cotidiana, como leer un buen libro o buscarte una buena película.

Sabiendo inglés podremos entonces acceder a muchos medios de información de modo que la forma en que asimilemos esta información ya no es culpa del idioma o los profesores sino de nuestras cabezas.

Finalmente recordemos que una buena Escuela de idiomas no hace milagros, si no pones de tu parte no vas a salir hablando inglés milagrosamente porque en esos lugares no te inyectan el conocimiento.

Una buena forma para cabezas duras (como yo) para aprender el inglés, es aprenderlo en el mismo lugar donde lo hablan (la tortura idiomática le llamé en su momento). Les recomiendo sin embargo que antes de decidir por estas clases en el mismo país donde se habla la lengua, primero tomen unas clases, aunque sea mínimas, de inglés en algún instituto, aún cuando seamos lentos para aprender, algo se nos quedará en la mente y a la hora de irnos a Inglaterra, USA o Irlanda, el choque idiomático no será tanto (será un choque pero no será tan radical como si te vas sin saber que OK no es K.O).

En fin, como ven, aprender un idioma no es un imposible, tampoco es un hobbie, es un compromiso con uno mismo (no con tus amigos, tus padres o tu pastor alemán) para poder tener acceso a muchas cosas interesantes que hay en este mundo pero que por obra de la globalización suelen ser más fáciles de obtener en inglés que en otras lenguas.

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El meteorito y los idiomas.

Posted in Uncategorized by cadey on the September 17th, 2007

Cuando uno aprende un idioma suele preocuparse básicamente por aprender, en un primer término, las palabras básicas para subsistir (otros prefieren aprender primero las groserías, pero eso depende ya de la necesidad inmediata de quien aprende un nuevo idioma).

Si uno ha ido a algún curso de inglés seguramente lo primero que le habrán enseñado es sin duda a decir como se llama, su edad, su país de procedencia y a preguntar lo mismo a los demás.

Lo mismo pasa con otros idiomas, por ejemplo el francés o el inglés. Pero ayer que conversaba con un amigo por el Chat, que justo se encuentra de viaje en Perú, se me ocurrió que en realidad nunca sabemos ‘cuales son las palabras más importantes’ que uno debe saber.

Lo que pasa es que ayer (o anteayer, no recuerdo bien) cayó un meteorito en la ciudad de Arequipa, en donde se encuentra en este momento mi amigo, que no es español como yo sino francés.

Aunque el meteorito no cayó sobre toda la ciudad, sino en un poblado llamada Caravelí, mi escaso conocimiento del país nos hizo suponer que quizá mi amigo pudo haberlo visto.

Cuando nos encontramos en el Chat me dijo que realmente no tuvo la oportunidad de ver nada, para empezar porque el meteorito cayó durante la noche y que él estaba en la misma ciudad de Arequipa.

Sin embargo cuando le pregunté, en broma, qué habría hecho si hubiera tenido que alertar a la gente de ahí de un meteorito, me dijo que realmente no se le habría ocurrido que decir, para empezar no tenía idea de cómo se decía esa palabra o mucho menos otras como ‘peligro’, ‘invasión de alienígenas’, ‘alud’ y demás.

Únicamente sabía decir ‘dónde queda’, ‘cuánto cuesta’ y ‘no hablo español’ por lo que ante cualquier emergencia tendría que hacer alarde de un gran desempeño histriónico.

Claro está que realmente uno no puede suponer que siempre van a haber meteoritos gigantes apuntando hacia la ciudad donde nos encontramos de viaje y cuyo idioma desconocemos, el meteorito que se estrelló en Arequipa en realidad lo hizo lejos de la zona urbana y era pequeño aunque según he leído está emanando gases tóxicos.

El caso es que cuando se trata de aprender un idioma uno nunca sabe lo que nos puede deparar el contexto en el que nos vamos a movilizar. Siempre pensamos que estamos protegidos por nuestro status de turista cuando en realidad este status puede ser completamente contraproducente.

De todos modos lo del meteorito fue solo una broma para mi amigo igual que lo es pensar que alguien que decide viajar debe aprender como se dice ‘alerta biológica’ en chino, alemán o inglés.

Pero lo que si hay que recordar es que cuando uno viaja a un lugar nuevo con un idioma nuevo no está yendo a un museo a mirar imágenes inofensivas y estáticas, ser turista no es ser espectador (aunque la mayoría se sienta así) sino es estar en medio de una nueva cultura y lo que nos puede deparar esta es totalmente desconocido y emocionante para uno y al fin al cabo incluso alguien que conoce bien su idioma alguna vez se puede enfrentar a una situación para la cual ‘no encuentra palabras’.

A propósito para quienes necesiten saber como se dice meteorito (ya saben a estas alturas del milenio y con todas esas profecías) en inglés el traductor en Internet dice que es ‘meteorite’ mientras que en francés es ‘météorite’ y en alemán ‘meteorit’.

 

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La lengua del patriota.

Posted in Uncategorized by cadey on the September 13th, 2007

Probablemente cuando pensamos en aprender un idioma nuevo solemos hacerlo pensando en un sentido práctico, de utilidad, ya sea para aplicarlo en el trabajo o en la vida cotidiana.

No siempre se piensa aprender idiomas para estar en contacto con su cultura literaria o histórica (a menos que esté en un museo al alcance de nuestros ojos). Aún así, a pesar de esa suerte de repelencia hacia la literatura en otros idiomas, no podemos evitar sentirnos atraídos por las historias de los autores de esas novelas que nos negamos a leer.

Siempre tuve facilidad para los idiomas, en cuanto terminé el colegio decidí entrar a una escuela de idiomas para optar por el título de profesor y enseñar inglés a otras personas. Debo confesar que realmente era alguien bastante vago en el colegio, mis notas en clases de literatura o historia eran bastante malas mientras que en inglés iba muy bien.

Actualmente me dedico a dictar clases de inglés rápido a ejecutivos que debían viajar al extranjero y necesitaban herramientas inmediatas para el manejo de dicho idioma.

Llegué por pura casualidad a un escritor bastante paradigmático revisando unos textos de inglés para una de esas clases.

El tema que tenía que tratar era inglés para ejecutivos que viajan a Japón y quería dar algunos ejemplos. Internet es un mundo infinito que te lleva de una ventana a otra, de información en información. Así, buscando inglés para ejecutivos en Japón encontré a un escritor muy raro llamado Yukio Mishima.

Ahora, debo confesar que no he leído más que unos cuentos de este hombre pero lo que más me ha llamado la atención es su vida y su muerte. Se trataba de un hombre de orígenes samuráis y a la vez plebeyos que tuvo una vida muy extraña. Nació en 1925 en una época en que Japón comenzaba a vivir una apertura hacia occidente y sobre todo hacia la cultura norteamericana y europea. Pasó su niñez prácticamente aislado con una abuela loca que no le dejaba salir a jugar.

Pero lo más particular de él es, por un lado su homosexualidad llevada con bastante arrogancia, y por otro su obsesión por recuperar los valores tradicionales japoneses ante la ola de ‘alienación’ que consideraba estaba sufriendo Japón (era pro imperio).

Esto último lo llevó a movilizar un intento de sublevación a fines de 1970. este acto es sin duda uno de los que más me sorprendieron. Con un puñado de jóvenes soldados trató de tomar por asalto un cuartel. Dio un discurso sobre los valores tradicionales  los soldados y luego se encerró en la oficina del superior, en donde practicó la ceremonia del Sepukku (mal conocida como Harakiri).

Esta práctica, el seppuku, es un ritual suicida por el cual los guerreros preferían morir por sus propias manos a ser deshonrados en vida. Todos hemos visto alguna vez alguna dramatización: el samurai se hunde la espada en el estómago de modo que inflinge un daño serio y su acompañante (ayudante) debe cortarle inmediatamente después la cabeza.

Se ha quedado en mi mente esa imagen que nunca he visto pero si imaginado, de la cabeza de uno de los escritores más emblemáticos de su tiempo sobre el piso de una oficina militar, muriendo por los valores tradicionales de su país.

No se exactamente qué pensar de esto, más cuando pienso que toda su filosofía de vida está planteada en sus novelas, las cuales aún no leo, pero que más allá del idioma su muerte y su vida, en solo unas cuantas líneas leídas en internet, han hecho que alguien totalmente desconocido hasta este momento, se haya vuelto tan presente en mí.

Sigo con las clases de inglés para ejecutivos pero a veces pienso en ese ‘algo más’ que oculta una lengua ante un extranjero. Mishima, aún cuando era patriota, no se contentó con quedarse en su propia lengua, leía en francés y en alemán, además que muchas de sus obras las escribió también en inglés.

Viendo algo así a veces creo que no puedo quedarme solo conociendo un idioma, que hay mucho por saber allá afuera.

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La Biblioteca Pública de Nueva York: una galaxia de información.

Posted in Uncategorized by cadey on the September 10th, 2007

Uno de los cuentos más emblemáticos de Jorge Luis Borges es sin duda la Biblioteca de Babel. En este el universo es la gran biblioteca y nosotros, viajeros inexorables y finitos, somos los lectores que vagamos a través del infinito mundo de información ante nosotros.

Si alguien ha ido a una librería o simplemente le ha dado un vistazo a los libros que tiene en casa, si ha paseado los ojos sobre los estantes llenos de libros de distintos colores, tamaños y títulos, comprenderá un poco la idea de Borges, que va más allá de los libros y al mismo tiempo hace del libro una metáfora.

Pero bueno, no todos tenemos la oportunidad de gozar de una gran cantidad de libros en casa, por eso siempre podemos recurrir a nuestras escuelas y universidades.

Estas bibliotecas son sin duda como pequeñas galaxias, como estudiantes muchas veces nos relegamos a un pequeño sector de nuestra especialización y cuando creemos que ya hemos agotado toda nuestra información o buscamos un libro que no se encuentra ahí entonces los datos nos remiten a otros catálogos y a otras bibliotecas.

Es un círculo constante e infinito. Aún cuando la historia del hombre sea un parpadeo en la historia del universo y que la historia de la escritura sea aún más ínfima, a cualquiera de nosotros nos será imposible poder leer todos los libros del mundo.

Uno de nuestros objetivos suele ser comprar los libros, en estos últimos tiempos las visitas a las bibliotecas parecen ser una suerte de viaje anacrónico pues parece mejor ir a una librería, adquirirlo y refundirlo en algún librero de la casa para leer el libro “después”.

Pero es sin duda en las bibliotecas donde se puede tener acceso a una cantidad mayor de información, y lo mejor, no se tiene que pagar por ello y sabes que estás en ese lugar para leer.

Una de las bibliotecas más importantes del mundo es, sin dudarlo, la Biblioteca Pública de Nueva York.

Resulta un verdadero mundo a parte, una galaxia dentro de la gran galaxia que es Nueva York, una de las ciudades más rápidas y cosmopolitas del mundo. Lo mejor de esta biblioteca no es solo que tiene libros de acceso público, sino también aquellos que se leen en la misma biblioteca, además de que posee uno de los mejores catálogos de búsqueda de información. Y mejor aún, es precisamente “Pública”, cualquiera puede ir a la biblioteca de Nueva York, y cualquiera puede tener acceso a su vasta información.

Ir a una biblioteca como la de Nueva York no es solo una forma más de practicar el inglés, es tener acceso a una verdadera fuente de información rica y abundante. Para quienes conocen que la oferta y demanda de libros no siempre es de fácil acceso, sabrán el valor que puede llegar a poseer una Biblioteca, sobre todo cuando esta cuenta con comodidades en sus instalaciones así como en su variedad de títulos y en su fácil acceso a estos.

No solo podemos encontrar títulos clásicos de la literatura  en una biblioteca como la de Nueva York, sino también libros antiguos y nuevos. En países como Perú el acceso a libros es un lujo inexplicable. Si uno desea alguno o se contenta con los que puede obtener en una reventa o busca la oferta más aceptable (que a veces es inaceptable) en las librerías.

Pero en Nueva York la oportunidad está ahí, abierta al público. Su importancia y su disposición es tal que incluso se encuentran bases de datos en español, así como libros y demás. Pero también es importante su interés por el desarrollo y aprendizaje del inglés.

Además la biblioteca pública tiene una serie de sucursales en puntos estratégicos. Cada una desempeña una función específica, por ejemplo la Biblioteca de Artes Escénicas o la Biblioteca Donnell donde se puede acceder a un catálogo de libros en otros idiomas o incluso la biblioteca Heikell para personas con incapacidades.

Sin duda alguna, Nueva York es de por sí un mundo aparte, y su Biblioteca ofrece todo un conjunto de oportunidades para quien desee aprender un idioma como el inglés en esa misma ciudad.

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Poesía: el reto definitivo para aprender un idioma

Posted in Uncategorized by cadey on the September 5th, 2007

Mi amor por la literatura me llevó a estar en contacto con todo tipo de libros desde una edad muy temprana. Por ello pude tener acceso a una gran variedad de ellos, sobre todo a la lectura de narrativa, y cuando llegué a los quince años gran parte de los libros destinados a la currícula de mi colegio ya habían pasado por mis manos.
En esa época mi curiosidad me hizo indagar por otros lados y fue así como le presté atención a la poesía.
Devoré con rapidez a los poetas en mi lengua: el complejo y verborreíco Góngora, Vallejo, Adán, Huidobro, hasta que me topé con obras de escritores de otros países: Whitman, Sylvia Plath, Baudelarie… Mi encuentro con ellos sirvió para definir mi vocación: la literatura.
Pero por sobre todo me hizo ser conciente de la existencia de otras lenguas. Mi primer propósito era aprender el inglés para poder tener acceso a los libros en su lengua original. No tuve mayores problemas a la hora de iniciar la lectura de novelas, pero un fenómeno totalmente contrario pasó al momento de comenzar a leer poesía.
Fui conciente entonces de la multiplicidad de significados que una palabra puede adquirir en un poema. La poesía en sí es un lenguaje a parte y más allá del idioma, pues se convierte, casi, en la lengua personal de un escritor.
Las traducciones son intentos heroicos de traducir un lenguaje de por sí arcano a otras lenguas. Pero no siempre igualan al original, quizá por eso exista aquel juego de palabras que confunde entre traidor y traductor (tradittote-traduttore).
Hay muchos que polemizan sobre el sentido de la traducción, hay quienes piensan que la esencia de los libros se mantiene y hay otros que sostienen que el traductor, a parte de enfrentarse a otra lengua, se enfrenta al propio lenguaje del que escribe.
Definitivamente no encuentro ningún desprecio o queja en las traducciones, después de todo me acercaron a escritores que ahora quiero mucho y no afectaron en nada mi deseo de conocer más de esos autores.
Sin embargo lo que sí es cierto es que a la hora de enfrentarte a una novela, y más a una poesía, el reto del lenguaje se vuelve personal. No solo te contentas con leer el poema o la novela y ya, te interesas por todo el mundo que yace bajo esas palabras escritas sobre papel. Más aún, la curiosidad te va llevando del simple papel al escritor, deseas conocer su vida, su mundo, aquello que le ayudó a definir sus intenciones para crear a tal o cual personaje o situación.
Sin duda el idioma es una de esas influencias que subyacen, el idioma no es solo un conjunto de palabras con un tipo de vocalización, conlleva en su interior todo un contexto social, político, económico, religioso y personal. El idioma es la forma en que te expresas al mundo, tanto al hablarlo como al escribirlo y en la poesía el reto es distinto, las palabras que se encierran en un círculo vicioso en diccionarios, son liberadas en la mente de los poetas.
Para conocer bien una lengua uno de los retos más interesantes es confrontándote a la poesía escrita en el idioma original. Su reto no es el de comprobar tu nivel de comunicación, como se haría en las relaciones sociales, sino tu propia relación con el mismísimo lenguaje.

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